Acompañamiento
Acompañamiento
Un sistema que nadie cuida deja de funcionar el día que cambia algo. Nosotros seguimos ahí.
- Mantenimiento y supervisión
- Revisión de excepciones
- Ajustes y mejoras
- Nuevos procesos
El reto
Los procesos cambian: un proveedor cambia el formato de sus documentos, llega un programa nuevo, aparece un tipo de pedido que antes no existía. Cada cambio puede romper una automatización que hasta ayer funcionaba.
Si nadie lo vigila, el fallo se descubre tarde, el equipo vuelve a hacerlo a mano y lo invertido se pierde poco a poco.
La solución
Con una cuota mensual supervisamos lo implantado, revisamos las excepciones, ajustamos los flujos cuando cambia el negocio y resolvemos las incidencias.
Y como ya conocemos tu empresa, el acompañamiento es también la forma más natural de llevar la automatización a nuevos procesos, uno a uno y con el mismo criterio.
Con acompañamiento o sin él
Funciona hasta que algo cambia
Los fallos se descubren tarde, el equipo vuelve a lo manual y nadie sabe bien qué tocar.
El sistema evoluciona con el negocio
Avisos cuando algo falla, ajustes cuando algo cambia y nuevos procesos cuando tiene sentido.
Qué incluye
- 1
Supervisión
Vigilamos que cada flujo funcione y recibimos aviso cuando falla o se comporta fuera de lo esperado.
- 2
Excepciones
Revisamos lo que el sistema aparta y ajustamos las reglas para que no se repita.
- 3
Ajustes
Cuando cambia un proveedor, un programa o una forma de trabajar, adaptamos los flujos.
- 4
Nuevos procesos
Con el mismo criterio: primero ver si el proceso está listo, después automatizar.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio?
No. Puedes quedarte solo con la implantación. Todo queda documentado para que tu equipo, o quien elijas, pueda mantenerlo.
¿Cuánto cuesta?
Es una cuota mensual que se fija por escrito antes de empezar, según lo que haya implantado.
¿Qué pasa si algo falla?
Los flujos avisan cuando fallan. Lo revisamos, lo corregimos y te contamos qué ha pasado y qué hemos cambiado.
¿Incluye automatizar procesos nuevos?
Los ajustes y mejoras de lo que ya funciona, sí. Los procesos nuevos se valoran uno a uno, con el mismo criterio que al principio.